Mambona crea asistentes de IA con trato humano que conversan, empatizan y resuelven — mientras tú recuperas el tiempo que importa.
Tu equipo hace un trabajo excelente. Ahora imagina esa atención disponible también a las 11 de la noche, un domingo de agosto, o cuando suena el cuarto teléfono a la vez.
No necesitas cambiar tu software ni tu forma de trabajar. Nosotros nos adaptamos a ti, no al revés.
Escuchamos. Analizamos tus flujos de atención al cliente, identificamos dónde pierdes tiempo y clientes, y diseñamos el remedio adecuado.
Creamos tu asistente de IA a medida y lo conectamos con tu web, WhatsApp, teléfono o el canal que uses. Compatible con cualquier software.
Monitorizamos, ajustamos y mejoramos continuamente. Como un buen médico, no desaparecemos después de la primera consulta.
No es un chatbot con respuestas automáticas. Es un asistente con conocimiento real de tu negocio: servicios, precios, agenda, urgencias. Conversa, entiende y resuelve.
Reserva, modifica y cancela citas automáticamente, sincronizado con tu agenda real.
Informa a tus clientes de horarios, disponibilidad de profesionales y tiempos de espera.
Responde preguntas sobre servicios, precios y duración — con empatía y con la información que tú decidas.
Envía recordatorios por WhatsApp, SMS o email. Reduce cancelaciones hasta un 40%.
Filtra y prioriza situaciones urgentes, derivando al profesional adecuado cuando es necesario.
Se integra con cualquier sistema que ya uses. Sin migraciones, sin dolores de cabeza.
Sofía es nuestra asistente virtual de ejemplo para una clínica dental ficticia. Es solo una muestra de lo que podemos construir para tu negocio, adaptado a tu sector y tus necesidades. Escríbele en español o inglés.
La demo es un ejemplo para clínica dental, pero construimos asistentes adaptados a cualquier sector. Si tu negocio tiene atención al cliente, tiene un remedio Mambona esperando.
Citas, urgencias, presupuestos
Reservas, tratamientos, seguimiento
Reservas, carta, eventos
Agenda, consultas, documentos
Visitas, filtrado, seguimiento
Matrículas, horarios, dudas
De pequeño, cuando me dolía algo, mi abuelo Pedro subía a la montaña a recoger sus hierbas y me preparaba una infusión. Yo pedía «mam... bona» — «mam» era mi forma de pedir agua, y «bona» era buena en catalán. Durante años pensé que «mambona» era una palabra real. Solo más tarde descubrí que me la había inventado yo solo.
Hoy hacemos lo mismo que hacía mi abuelo Pedro: detectamos el dolor, seleccionamos el remedio adecuado, y lo aplicamos con cuidado. Solo que ahora las hierbas son tecnología, y la montaña es la Inteligencia Artificial.
Curro Novallas — Fundador
Sin compromiso. Sin letra pequeña. Solo una conversación para entender si podemos ayudarte.
hola@mambona.com